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martes, 5 de julio de 2016

Lo que veían los ojos de Balú


¿No os habéis preguntado alguna vez a qué ladran los perros cuando no hay nada delante de ellos? Eso mismo cavilaba yo cuando el perro de Joseba, vecino del barrio, ladraba muchas veces sin que hubiera algo que le provocara. 

De repente, Balú sin ton ni son se levantaba de la acera en la que estaba tumbado con despreocupacióncorría hasta la esquina de la calle y se ponía a ladrar al infinito o la nada o vete a saber a qué. Porque en el frente ni en los alrededores había perros,  gatos, personas non gratas ni nada visible que diera a entender que le molestaba.  Sin embargo, ahí que se desgañitaba un rato, se quedaba fijo observando y volvía a ladrar. Muchas veces que le observé en esa actitud, en serio me parecía que algo estaba viendo y que trataba, a su manera, de proteger su entorno.

Porque Balú, a pesar de sus ansias por zampar todo el rato y quedarse embobadtodo aquello que estuvieras comiendo (incluso pipas) o su costumbre de dar lametazos (algo que me da mucho repelús; lo siento por los que a no les importa pero yo por ahí no paso, siempre pienso que es probable que, antes el can en cuestión se haya chupado sus genitales o los de otro), tenía la bondad reflejada en esos ojazos grandes y negros. Nunca mordió a personas ni a animales, tenía debilidad por los niños (sobre todo si lloraban) y se le veía la mar de contento cuando le tirabas una pelota.
  
Pero, volviendo al misterio de si los perros ven fantasmas... 
Quiero pensar que es así. Ahora mi yo racional me está diciendo que no sea tan ilusa: "Larrú, tienes demasiada imaginación, se te va la cabeza, sólo cree en lo que veas, etc.". Mi mente me está recordando que ya leí tiempo atrás en un artículo que lo que ocurre es que los ojos perrunos son capaces de ver partículas minúsculas de polvo y rayos ultravioleta o algo así, tampoco me  acuerdo  del qué  con exactitud. 
Entonces, mi otro yo, ese que se hace preguntas y más preguntas dice: ¿Por qué entonces si  tienen la capacidad de vislumbrar tales menudencias  o esas luces que nosotros, los humanos, no podemos apreciar,  no van a lograr ver fantasmas también? Si, como aquell@s que dicen haber visto a estas entidades, explican que son energías etéreasinusuales e imperceptibles, entonceslos perros les ven. Elemental, querido Watson. O, por lo menos, eso me demuestra la lógica. 

La historia es que Balú ladraba muchas veces sin venir a cuento y los del barrio nos reíamos por esa actitud, también le reñíamos porque no nos dejaba en paz y a veces, nadie quería jugar con él a la pelota.




Un día sescapó, en plan aventurero, y en la carretera general un coche lo atropelló... Todos sentimos su pérdida porque se había hecho querer, que eso es lo que cuenta al fin y al cabo. 
A veces miro a esa esquina donde Balú se iba a ladrarcon la esperanza de verle, aunque por desgracia, yo no tenga ojos de perro con esa fibra óptica capaz de captar lo invisible.

***

Tenía abandonado este rincón de pensamientos, divagaciones, publicaciones y demás menesteres. Como esas casas que a veces se quedan deshabitadas y que a pesar del polvo y telarañas conservan su encanto y su calidad de hogar. Es hora de abrir las ventanas de nuevo y que den cobijo a más historias, ya sabes casi siempre con algún fantasma de por medio ;)
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